LA PINTURA DE ABRAHAM KRON


Abraham Kron, sobrino-nieto de Paul Krön, con el que "casualmente" guarda gran similitud en su pintura, trabaja una amplia gama de técnicas:


Sanguina: la dulzura de la sanguina y la precisión del trazado, dejan ver, más allá de la figura, la luz dada por la blancura del papel utilizado liso sin ningún relieve en la trama.


Acuarela: la técnica empleada, agua y pincel con los colores sin ningún trazado previo, exige una gran rapidez de ejecución. En la acuarela juega también el papel liso y blanco sobre el cual el agua resbala antes de empapar y dejar definitiva la pintura.




Óleo: permite meditar el tema a medida del tiempo. El espesor obliga a esperar que sequen los colores, a veces durante meses.
La tinta negra: rápida y fuerte, alía también el texto de versículos en hebreo con el dibujo, lo que forma un medio de expresión secular en la "judaica".










































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